SABANAS TRAICIONERAS

 

Agoniza la tarde

Y la noche secuestra mi tiempo.

Frío en la noche calida

Un frío incomprensible

Frío en lo más profundo del alma

La infinidad de un lecho

En el que se pierde la calma.

El susurro de una almohada

Llanto desesperado

Que confiesa sin querer

Que muere

Por no tenerte a su lado.

La rabia de la que lo ama

La golpea duramente

Y le grita a la traidora

Solo yo, puedo tenerle.

Mio, tu eres mío

Solo yo tengo la llave

De la pasión de tus besos

Solo mi boca recorre

Los caminos de tu cuerpo

Solo tú sabes leer

El enigma de mis ojos.

Mio, tu eres Mio

Y yo solo a ti te espero

Entre sabanas traidoras

Echándote de menos.