SUTILEZA

 

No había nada que aquel hombre tímido bajo aquella apariencia de seguridad de hombre de negocios encontrara mas erótico que aquella jovencita de pelo tan oscuro como el Ebano que escondía  su frágil rostro tras un abanico mientras bailaba una danza representando a una frágil muchacha traicionada por su amor.

 

La observaba embelesado imaginando como seria su pálido cuerpo, su fina piel que se escondía bajo aquel maravilloso quimono de seda bordado en hilos de oro y plata.

 

La mascara de su cara oculta bajo aquella espesa capa de maquillaje blanco hacían que la imaginara como una muñeca frágil y sumisa que se estremecía entre sus brazos mientras sus intensos labios rojos como la sangre se calaban para siempre en sus pupilas como la sumisa rosa que se abre a todos los deseos masculinos.

 

Notó la dureza de su miembro al imaginarse haciéndola suya , pero entonces toda la sutileza dio paso a una vulgaridad que no iba con ella , ella no lo merecía ,  era tan hermosa que no podía ser profanada de aquella forma , así que decidió mantenerla siempre en su mente tal y como la veía en ese momento.

Hermosa, dulce, y erótica.

 

Ella le sirvió el té mientras el se deleitaba  observando el trocito de piel sin maquillar que asomaba debajo de su nuca cuando ella le hizo una leve reverencia.

 

Inspirado en memorias de una geisha.

 

La sutileza es el erotismo y la enemiga de la vulgaridad.