HIELO SOBRE LA PIEL 2 PARTE
HIELO SOBRE
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La mujer entro la primera en la habitación del hotel y mientras su amigo cerraba la puerta tras de si ella ojeaba lentamente cada rincón de la estancia, el la observaba quieto detrás de ella sin hacer ruido, sin decir nada, tan solo observaba aquellos hombros que tanto deseaba acariciar.
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La mujer se sentó el la mullida cama mientras el hombre la acompañó sentándose junto a ella, sus labios se rozaron en un primer beso suave y sutil mientras el dedo de el acariciaba el cuello femenino y bajaba recorriendo el pecho de ella que dejaba entrever el veraniego vestido, el dedo seguía resbalando poco a poco entre sus pechos mientras su lengua recorría los mas escondidos rincones de aquel ovulo de la oreja femenina que se estremecía de arriba abajo.
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Las manos masculinas y hábiles bajaron los tirantes del vestido dejando al descubierto unos delicados hombros que el besó suavemente mientras ella hundía sus manos en la nuca de el.
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El vestido acabo en el suelo mientras la mujer acariciaba la espalda del caballero que tan deseada la hacia sentir, este se retiró y acercándose al mueble bar sacó varios cubitos de hielo, copio uno y empapo los labios de ella.
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Una gota de agua colgaba del rojo pasión mientras el flash de su cámara inmortalizaba aquella imagen tan sugerente, la mujer siguió acariciando su cuello despacio, su pecho, mientras que el la fotografiaba en aquella deliciosa situación que sin duda la hacia sentir deseada y muy sensual.
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El hielo continuaba humedeciendo aquel cuerpo excitado, el cubito de hielo hizo que el pezón de la mujer se endureciera como una piedra a causa del frío y del placer, una deliciosa imagen para el hombre que ya no podía ocultar la erección que aquella imagen le producía que a ella para nada le paso inadvertida
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Un hilo de agua resbalaba por el abdomen de la chica hasta esconderse en su ombligo, la penumbra de la habitación hacia que cada imagen fuera más sugerente, el ambiente era ya de alto voltaje, la mano de la mujer se escondió bajo el diminuto tanga simulando una masturbación mientras su cara daba muestras de un placer inexplicable.
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Fue la última imagen que el fotógrafo pudo sacar de ella antes de inevitablemente dejar su cámara y acercarse a la cama para convertirse en amante.
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CONTINUARÁ











1971 dijo
la foto es preciosa, ese lunar, mmmmm, continuara.
27 Agosto 2008 | 05:59 PM