CREYENDO DEDUCIR

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Estoy sentada en el parque en una tarde de primavera ya casi al anochecer, el sol se esta volviendo tímido y quiere esconderse tras los árboles que rodean la ciudad, pero no hace frío, el ambiente es calido y me encanta estar aquí sentada entre las sombras contemplando las escenas de las personas que habitan el parque como si de una película muda se tratase.

Los miro y por sus gestos deduzco lo que hablan , lo que hacen , en este preciso instante veo a un chico rubio de tez pálida que viste todo de negro , su imagen me llama la atención ya que es bastante mística , cruza el parque en dirección a la salida pero de repente se gira , al escuchar que alguien lo llama a su espalda, otro chico de pelo castaño y piel morena vestido can camisa blanca y tejanos camina hacia el mientras mueve los labios , le esta pidiendo algo pero mi hombre misterioso le sonríe mientras niega con la cabeza , en ese instante se acerca un chaval que pasaba junto a ellos y le ofrece fuego al chico moreno y tras un de nada se aleja ,ahora comprendo , el chico moreno quería fumar.

Los dos hombres comienzan una conversación que por los gestos de sus labios y de sus manos parece ser amigable y sincera y tras un minuto escaso se dirigen a las escaleras que dan salida al parque los veo subir de espaldas mientras siguen charlando pero de repente se paran , el chico de la camisa blanca hace un gesto extraño se dobla sobre su estomago , se pone la mano en el pecho , no puede respirar quizás debido al tabaco quien sabe , se desabrocha los botones de su blanca camisa y sobre su piel morena reluce un crucifijo de oro, ya es casi de noche , es difícil ver pero el brillo de esa cruz es tan intenso que desde aquí puedo verla.

El chico rubio se pone las manos en los ojos como si algo le estuviese haciendo daño y sale corriendo dejando al otro allí desvalido pero se repone y se marcha.

Me levanto y corro a la puerta del parque a ver si puedo descubrir que es lo que le pasaba a mi chico misterioso, salgo del parque y de repente al doblar la esquina me choco con el, el se asusta al verme y yo me muero de tristeza al ver las lagrimas de sangre que caen de sus ojos.