ELLA SIEMPRE ESTABA ALLI
ELLA SIEMPRE ESTABA ALLI
Aquellos ojos negros y penetrantes se clavaron en mí una mañana más sin olvidarse de derramar sobre mi advertencia toda su tristeza.
La primavera empezaba y tras un frío y despiadado invierno ella seguía alli, como cada día con su pelo negro recogido en un moño grasiento y su vestido de flores descoloridas, siempre el mismo, sentada sobre aquellos desgastados cartones junto a la fachada corroída por los años de aquella vieja casa y junto a ella la triste e inocente carita de un niño que jugaba con las chapas a su lado ignorante de cualquier maldad, de cualquier miserable y cruda realidad.
Y como cada mañana me sentí impotente al no poder hacer nada por aquella triste imagen necesitada de limosna que inmóvil llamaba mi atención y silenciosamente se grababa en mi mente durante unos instantes.
Paso la primavera el verano y el otoño y una mañana como tantas al pasar por la vieja casa mi corazón se encogió de repente al comprobar que aquella mujer y su niño habían desaparecido de aquella fachada que ya no estaba sucia ni vieja si no que había sido reformada y pintada de un blanco tan luminoso que dañaba la vista.
Acercándome al anciano que estaba sentado en el banco del parque que había justo enfrente de la antigua casa le pregunte?
: Que ha pasado con la pintura de la pared de la vieja casa?
_ El ayuntamiento decía que causaba un mal efecto en la gente al pasar y decidió borrarla_ contesto irónico el anciano.

















Rosana dijo
Lucero.... sorprendente relato..... realmente tus letras saben de variedad ...
este es muy especial y creo que tiene una moraleja : la pobreza y lo que no es agradable a la vista ( aunque sea un realidad ) molesta , pero por mas que la borren seguirá estando ...
repito , muy buenas tus letras
6 Abril 2008 | 11:07 PM