Mientras miraba su rostro palido, inmóvil y sin expresión alguna se preguntaba porque habría decidido llegar aquella tan absurda decisión de quitarse la vida, cual seria el problema que le había llevado hasta esa situación y porque no había confiado en ella para solucionarlo.

El suicidio, es algo en lo que todos hemos pensado alguna vez en determinados momentos de nuestra vida.
Maika también lo había pensado en mas de una ocasión , incluso aquel día en aquella fría y grisácea sala del tanatorio donde se sentó para dejar que los demás familiares dieran el ultimo adiós a su amigo su imaginación se desbordo inquieta pensando en las variadas formas en las que ella también había pensado alguna vez en quitarse la vida.
En mas de un momento pensó en aquella cuchilla de afeitar hundiéndose en la piel de sus muñecas, sintiendo el crujir de su carne al cortarse , viendo como el delicioso color de su sangre tenia el agua de la bañera de un mar rojo, pero no, aquello lo había visto en demasiadas películas ,definitivamente su imaginación dejaba mucho que desear.

Podría haber tirado del cable de la radio haciéndola caer al agua y así electrocutarse, pero no, era muy poco glamoroso y como quedaría su peinado? La tendrían que enterrar con rastas y la verdad es que no le favorecían nada.

Una pistola era una muerte rápida y segura, era una de las mejores. Pero si se volaba la cabeza lo dejaría todo perdido, menuda faena para el que tuviera que limpiar todos aquellos sesos desparramados e incrustados por las paredes y estaría espantosa para el funeral, definitivamente tampoco.

También podía haberse ahorcado, pero y si hacia mal el nudo y no moría? Le quedaría una marca horrible en el Cuello y parecería que había salido de una película de terror barata, ella se merecía un final con más clase, aquella forma de morir, tampoco le convencía.
Tomarse una sobredosis de ansiolíticos o somníferos acompañados de una botella de whyski podría resultar todo un fiestorro se quedaría dormida con la satisfacción y la mueca de burla en sus labios de haberse reído de todos los tontos que seguían en este absurdo mundo, pero no, era demasiado lenta y si no moría pasaría aburridos e interminables días en un hospital rodeada de psiquiatras dándoselas de listos e intentando cada uno de ellos adivinar lo que le pasaba por su loca cabecita , cosa que era absolutamente imposible.

¿Porque su amigo habría decidido tirarse por la ventana? Vivía en un segundo piso podría haberse quedado tonto para el resto de su vida y encima los demás hubieran tenido que ocuparse de el, siempre lo había considerado un chico muy original para todo pero la verdad es que para suicidarse no lo había sido, cual seria el motivo de su dejadez? Donde estaba aquel glamour que siempre desprendía? Maika se sintió un poco decepcionada por su amigo en aquel aspecto, ella pensaba que hasta para morir había que hacerlo con clase e imaginación.
Definitivamente aquel no era un buen día para el suicidio o ella no encontraba la manera idónea, eso pensaba en la sala contigua donde su amigo descansaba en paz, ya no quedaba casi nadie en el tanatorio, todo estaba en silencio, los pocos familiares que lo acompañaban habían decidido salir a tomar un café caliente y Maika decidió que era hora de despedirse de su amigo hasta el día siguiente, el día de su entierro , el momento en el que quizás bajaría a los infiernos como castigo por su cobardía , a donde iban todos los suicidas.

Ahora que no había nadie junto a el era el momento perfecto para decirle hasta mañana.
Se levanto decidida y se acerco hacia la habitación donde el ataúd era ya el único lecho de aquel cuerpo sin vida, una sombra paso por delante de los ojos de Maika, y la silueta se detuvo justo en el quicio de la puerta ante ella, por lo visto todavía quedaba alguien allí, el corazón de Marka se paro de repente.despues de que pudiera pronunciar sus ultimas palabras:

-JODER QUE SUSTO_

Con esta última y original forma de morir no había contado.