SALVARLOS DEL OLVIDO
Cuando la mañana despierta, ella se sienta frente a su ordenador,
Se siente realizada con lo que hace, es una válvula de escape para ella y además le sirve para aprender miles de cosas, se dispone a observar si su trabajo a dado buenos resultados cuando oye la llave en la cerradura, su marido se acerca, acaba de subir del bar. De tomar sus tres cafés con leches diarios que le sirven para despejarse, lo cual a ella le parece excesivo, pero nunca le dice nada, el es así.
“Ya estas en el ordenador?” , Le pregunta, le estaba echando en cara que estuviera tan pronto allí? Eso parecía.
Ella no aparto la mirada de la pantalla, se limito a darle un beso de despedida, ya que el se iba a realizar uno de los jovis que mas le gustaba, le parecía increíble, se sintió decepcionada,
Como tantas veces se había sentido y se había callado, Pero ella ya no era la misma persona que el había conocido, ya no era la niña tonta , inocente que todo callaba , i.e. tenia mucho que ver en ese cambio , pero por lo visto se le había olvidado.
Al parecer, el ya no estaba contento con su forma de ser, pero ella ya no pensaba cambiar, ya era demasiado tarde, aunque se sentía triste, a la vez la rabia y los recuerdos invadían su mente, no volvería a permitir que nadie le hiriese, que nadie cortara su libertad, no dejaría que nadie le impidiese que realizara aquello con lo que se sentía realizada.
Su personalidad había cambiado tanto que a veces no parecía la misma , el dolor que sintió tantas veces la habían convertido en una persona mas liberal , mas desprendida , ya no le afectaban las cosas como antes , sabia dejar para mañana lo que hoy no le apetecía hacer , las obligaciones y compromisos para ella , ahora estaban en un segundo plano, ya no era tan sensible , pero era así , y no sufría , ya había sufrido bastante , pero al parecer siempre habría alguien que le recordaba que no era así , aunque ella ya no escuchaba lo que no le interesaba , había aprendido a hacerlo y si a el no le gustaba , era su problema , lo que se siembra , se recoge.

Pero quedaba mucho entre los dos. Y ese mucho es lo que quizás podía salvarles del olvido.











honrarlavida dijo
Muchas veces el sufrimiento nos hace cambiar de actitud, ya no seremos los mismos después del solor, porque nos vamos a cuidar más, entonces empezaremos a elegir lo que nos conviene o no....
Y empezaremos a mirar la mano que se acerca: una caricia? una probable herida? no somos tan confiados después de haber conocido el dolor....
Habrá que ver qué es lo que queda, para decidir si vale la pena...
Un beso
1 Enero 2008 | 09:16 AM