BASURA

Caminaba por las calles con aquel bastón de madera que tanto la ayudaba a remover su mercancía tan preciada, con aquel vestido haraposo y descolorido por el sol, la lluvia, los años, sus zapatillas de gamuza azul llenas de manchas y de suela desgastad, se arrastraban acompañándola a cada paso, su pelo ya canoso y despeinado se pegaba sucio y maloliente a su rostro, el cual era un triste reflejo de lo que había sido aquel bello rostro angelical, hacia tan solo 20 años.

Todos la miraban al pasar, unos con cara de pena, otos con ojos de curiosidad, había quienes se divertían insultándolas, quien no disimulaba su asco ante aquella escena que se repetía cada día.

Recorría las calles en busca del primer container de basura que encontraba , lo habría e introducía su fiel bastón para revolver la basura y así apartar todo lo que no le interesaba , el día que encontraba su mas valioso tesoro , era feliz , la mujer mas feliz del mundo , ese día encontró algo que para ella era muy preciado una cajita de madera , al abrirla descubrió en su interior a una preciosa bailarina que se movía lentamente al compás de una dulce música y se reflejaba en un bonito espejo.

Con la mirada distante y los ojos clavados en aquella cajita de música la anciana cruzo la calle sin darse cuenta de que un coche pasaba a toda velocidad , el golpe fue tan fuerte que la anciana cayo al suelo en mitad de un charco de sangre , en pocos minutos la gente se arremolino a su alrededor mirándola con curiosidad , la ambulancia vino a su encuentro , en ella , mientras agonizaba , toda su vida paso por su mente, sobre todo aquella noche , aquella fatídica noche en la que la mas cruel de las palizas , propinada por su marido le destrozo el cuerpo , la vida y el alma , mientras ella se retorció de dolor en el suelo , las palabras de aquel monstruo se apoderaban para siempre en su mente.

-Basura, eres una basura.-